jueves, 24 de junio de 2010

Trabajo 2: Imagen

Ejercicio 1: Analice los siguientes nombres de marca y simbolos de marca:













Ejercicio 2: Póngale nombre a la empresa/producto de el siguiente logotipo, explique por qué elegió el nombre y el sector al que pertenece esta empresa (textil, alimentos, etc.)



miércoles, 23 de junio de 2010

APUNTES DE MARKETING OPERATIVO (PARTE I)

PRODUCTO
Los productos se fabrican o crean para:
  • Obtener beneficios.
  • Satisfacer las necesidades de los consumidores.
  • Dar respuestas válidas al mercado.
CONCEPTO DE PRODUCTO
Un producto es un conjunto de características y atributos tangibles (forma, tamaño, color...) e intangibles (marca, imagen de empresa, servicio...) que el comprador acepta, en principio, como algo que va a satisfacer sus necesidades.
ATRIBUTOS DEL PRODUCTO
  • Núcleo.
  • Calidad.
  • Precio.
  • Envase.
  • Diseño.
  • Marca, nombres y expresiones gráficas.
  • Servicio.
  • Imagen del producto.
  • Imagen de la empresa.
NUCLEO
Comprende aquellas propiedades físicas, químicas y técnicas del producto, que lo hacen apto para determinadas funciones y usos.
CALIDAD
Valoración de los elementos que componen el núcleo, en razón de unos estándares que deben apreciar o medir las cualidades y permiten ser comparativos con la competencia.
PRECIO
Valor último de adquisición. Este atributo ha adquirido un fuerte protagonismo en la comercialización actual de los productos y servicios.
ENVASE
Elemento de protección del que está dotado el producto y que tiene, junto al diseño, un gran valor promocional y de imagen.
El propósito del envase es:
  • Identificar la marca.
  • Transmitir información descriptiva y persuasiva.
  • Facilitar el transporte y la protección del producto.
  • Servir para el almacenamiento en el hogar.
  • Ayudar al consumo del producto.
DISEÑO
Forma y tamaño.
Permiten, en mayor o menor grado, la identificación del producto o la empresa y, generalmente, configuran la propia personalidad del mismo.
Se refiere al arreglo de los elementos que colectivamente forman un bien o un servicio.
Un producto bien diseñado es todo aquel que resulte agradable a la vista y sea fácil de abrir, instalar, utilizar, reparar y desechar.
MARCA
El nombre de marca consiste en palabras, letras o números que se pueden expresar verbalmente.
Un símbolo de marca es la parte de ésta que aparece en forma de signo, trazo, dibujo, color o tipo de letra distintivos.
SELECCIÓN DE UN BUEN NOMBRE
  • Que sugiera algo acerca del producto, en particular sus beneficios y uso.
  • Que sea fácil de pronunciar, deletrear y recordar.
  • Que sea distintivo.
  • Que sea adaptable a los agregados a la línea de productos.
  • Que se pueda presentar a registro y acoger a la protección legal.
SERVICIO
Conjunto de valores añadidos a un producto que nos permite poder marcar las diferencias respecto a los demás; hoy en día es lo que más valora el mercado, de ahí su desarrollo a través del denominado marketing de percepciones.

FACTORES DE DIFERENCIACIÓN DEL SERVICIO
  • Facilidad de pedido. Facilidad con que un cliente puede ordenar un producto a la empresa.
  • Facilidad de entrega. Modo en que el producto o servicio llega al consumidor. Incluye la velocidad, precisión y atención.
  • Instalación. Trabajo que se debe realizar para conseguir que un producto funcione en un lugar determinado.
  • Capacitación del cliente. Asesoría que reciben los clientes sobre cómo utilizar el producto de manera adecuada.
  • Asesoría técnica. Datos, sistemas de información y servicios de asesoría que se ofrece al cliente.
  • Mantenimiento y reparaciones. Programa de servicios destinado a ayudar a los clientes a mantener los productos adquiridos en buen funcionamiento.
LA IMAGEN DEL PRODUCTO
Opinión global que se crea en la mente del consumidor según la información recibida, directa o indirectamente, sobre el producto.

viernes, 11 de junio de 2010

TIPOS DE CLIENTES

Parte del éxito del marketing se encuentra en una gestión empresarial orientada al mercado.
Los economistas han definido el mercado como un conjunto de compradores y vendedores reunidos para negociar un producto concreto o con una clase de productos determinados.


Por otra parte, los profesionales del marketing han definido el mercado como un conjunto de consumidores. Esta definición ha confundido durante mucho tiempo a las empresas al momento de dirigir sus esfuerzos de marketing, orientando éste sólo a sus clientes finales o consumidores, descuidando totalmente su relación con otros clientes tan importantes como aquel.


Considerando la estructura de los flujos de la economía moderna resulta fácil observar que existen, al menos, cinco mercados:


1. El mercado de productores.
2. El mercado de recursos.
3. El mercado de intermediarios.
4. El mercado de consumidores.
5. El mercado del estado, constituido por el gobierno.

La relación de intercambio de estos mercados puede analizarse estudiando la figura 1.

Estos cinco mercados cambian el enfoque del marketing. De un marketing concentrado el cliente final (consumidor) a un marketing dedicado a sus clientes, siendo su definición:

“Cliente es aquel que depende de nuestra empresa para poder cubrir una necesidad no satisfecha”. Así, una empresa tiene los siguientes tipos de clientes:

1. Clientes internos:



  • Accionistas. Son las personas que invirtieron en la compañía y esperan que ésta les aporte beneficios.

  • Personal de la empresa. Son los que, finalmente, desarrollan el producto/servicio y esperan que la empresa reconozca su trabajo, les de las herramientas necesarias para realizar su labor y que se preocupe pos su formación.

2. Clientes externos



  • Intermediarios. Son las personas y empresas que distribuyen el producto haciendo llegar este hasta el cliente final. Estos esperan una atención y compensación acorde a los resultados y estabilidad en la relación.

  • Proveedores. Son las empresas, o personas, que nos venden productos y materias primas. Estos clientes esperan que cumplamos los acuerdos suscritos, cierto tipo de exclusividad y una planificación y programación adecuada de nuestras compras.

  • Mercado de referencia. Estos influyen en las decisiones de nuestra empresa. En este grupo se encuentran las universidades, empresas de consultoría y otras instituciones similares que esperan posibles subvenciones o remuneraciones, la posibilidad de realizar experimentos o pruebas piloto, entre otras cosas.

  • Mercado de influencia. Estos influyen sobre el cliente final. Esperan de nuestra empresa información sobre novedades, noticias, que publiquemos artículos, que actuemos con ética profesional y responsabilidad social, etc. Entre estos clientes se encuentran las autoridades, la prensa, grupos ecológicos, instituciones de defensa del consumidor, etc.

3. Clientes finales



  • Cliente actual. Es el cliente que e compra a nuestra empresa y espera que le sirvamos con atención y de manera satisfactoria.

  • Cliente del competidor. Es aquel que le compra a nuestra competencia. Este tipo de cliente espera que nos acerquemos a él con una mejor oferta de valor de la que obtiene ahora.

  • Cliente potencial no usuario. Es el cliente que podría comprar nuestro producto, o el de la competencia, pero no la hace. Necesita que le expliquemos cómo nuestro producto satisface sus necesidades.

  • Cliente antiguo recuperable. Es el cliente que compraba a nuestra empresa pero que ahora no lo hace. Este cliente espera que nos acerquemos a él con una oferta de valor que mejore la anterior.

Con todos estos tipos de clientes el marketing tradicional ha quedado obsoleto dando paso a un nuevo tipo de marketing, el holístico, aquel que considera a cada miembro de su red de negocios como un colaborador y cliente. Finalmente serán las empresas que conformen la mejor red de colaboradores –clientes- las que triunfen en el complejo panorama competitivo actual.

jueves, 27 de agosto de 2009

La gestión de clientes: un tema que se predica pero que no se practica

¿Cuántas veces escuchamos hablar de la importancia que tiene el cliente para la supervivencia de la empresa? Las empresas constantemente enfatizan en vehementes declaraciones que su principal preocupación es la satisfacción del cliente y que la razón de ser del negocio gira en torno a este, pero sus prácticas empresariales contradicen sus declaraciones.

En realidad muy pocas empresas generan y sostienen un enfoque estratégico hacia el cliente que comprometa la participación activa de todo el personal de la organización desde el gerente hasta el equipo de limpieza.

Existen cuatro razones que impiden la orientación hacia el cliente. La primera es la tentación de mirarse el ombligo y quedarse deslumbrados observando las maravillosas cualidades de su producto sin tratar de ponerse en la “piel” del cliente que deberá usarlo.

La segunda razón es que cuando miramos hacia afuera y deseamos ponernos las gafas del cliente, pero no ponerse en su piel, tendemos a creer que todo el mundo es igual a nosotros.

La tercera razón se presenta por la necesidad de obtener resultados en el corto plazo. A la mayoría de los gerentes comerciales se les suele medir mes a mes, por lo que es difícil que enfoquen su labor hacia una gestión de clientes cuyos beneficios sólo se empezarán a ver reflejados transcurrido medio año desde el inicio de las acciones.

La cuarta razón es la pereza que produce pensar en nuevas ideas que exijan creatividad, innovación y cambio.
La solución
Para poner fin a las primeras dos razones que impiden la orientación de la empresa hacia el cliente sólo hace falta aplicar una herramienta muy bien conocida: la investigación de mercados.
La solución al tercer obstáculo a la orientación al cliente es abandonar la visión de corto plazo que tienen las empresas y adoptar una visión de largo plazo a través de un plan estratégico y de la aplicación de una herramienta de gestión como el Cuadro de Mando Integral.

Y para la última, la empresa deberá impulsar entre el personal un programa de “generación de ideas” bien sea mediante la conformación de equipos de trabajo o de la simple práctica de escuchar las sugerencias de su personal (desde el equipo de limpieza hasta el gerente).

Pero la aplicación de estas soluciones queda incompleta si es que, de manera complementaria, la empresa no implementa la gestión de información como una herramienta de apoyo a las decisiones de negocios.

Teminando

Lo cierto es que la intensidad competitiva que se vive hoy en día, profundizada por la actual crisis económica mundial (y mejor no sumar, además, la pobre gestión económica del actual gobierno que aún siguen viéndose el ombligo), hace que la gestión de clientes aparezca como el elemento clave de distinción frente al resto de los competidores, impidiéndole a las empresas darse el lujo de estar en el mercado sin una clara atención al cliente.

La idea central de los negocios de hoy es: “si no haces del cliente el centro de acción de tu negocio no hay venta, si no hay venta no tienes dinero, y si no tienes dinero no existe tu empresa”.

martes, 4 de noviembre de 2008

Cómo Vender en Mercados Saturados

Las ideas viejas no sirven para conquistar mercados nuevos, es necesario innovar; la incertidumbre financiera que vive el mundo es un buen incentivo, afirmó Borghino Consultores.

Publicado a las 06:05
04 de noviembre de 2008

Por:Tania M. Moreno
http://www.cnnexpansion.com/midinero/2008/11/04/como-vender-en-mercados-saturados

CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión.com) — En un mercado saturado donde la variedad de productos es infinita, la única alternativa de una empresa para sobrevivir es renovar su estructura y su estrategia de negocios.

“Es importante que los empresarios entiendan que el tiempo de los ‘sabelotodo’ terminó. No se pueden conquistar mercados nuevos con ideas viejas”, dijo el consultor empresarial y director general de Borghino Consultores, Mario Borghino.

La inestabilidad financiera que se vive es similar a un huracán: el clima es inestable y nadie sabe qué efectos tendrá al final en la compañía o en el comportamiento de los clientes.

En medio de este caos, está la clave para diferenciarte: “la incertidumbre es la materia prima para el éxito”, afirmó el especialista en el marco de la Semana Nacional Pyme 2008.
Consejo que deberán tomar en cuenta las 4.1 millones de Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) que hay en el país y que representan 2008.

Este sector representa 52% del Producto Interno Bruto (PIB) y genera 70% de todos los empleos del país.

Y a pesar de todo… se vende para diferenciarte de la competencia y vender a pesar de la competencia , sigue estos consejos que Mario Borghino da para este propósito a los pequeños y medianos empresarios:

Diferenciación: “Estamos en el mundo del ‘Yo también’, donde la imitación es el pan de cada día”, dice el consultor. Y ya que las estrategias de venta tienen poco tiempo de ida antes de que la competencia las mejore y abarate, el reto está en reducir el tiempo de aceptación de la marca y dar valor agregado perceptible al cliente para que tu producto se diferencie. “Recuerda que la percepción del valor de un producto es dictada solamente por el cliente”.

Reduce costos: “No es lo mismo recortar gastos, que reducir costos”, dice Borghino. En este aspecto, la compañía líder en costos es la que se queda con los clientes y, por lo tanto, quien lidera el mercado. Para este fin es recomendable apostar por una estructura low cost que te permita no rematar precios delante de tu cliente, sino soportar precios bajos. Recortar personal es una pésima opción, ya que lo único que harás será tirar por la borda la innovación de los empleados.

Aprende a vivir con poco: A mayor cantidad de ofertas en el mercado, menor será el costo del producto y, por lo tanto, el microempresario deberá aprender a vivir con un margen de utilidad menor. “Esto no es del todo malo, ya que si logras aumentar el tamaño de ventas, podrás compensar la baja”.

Vende conceptos y accesos: En un mundo pulverizado, donde la competencia es infinita, la única manera de aumentar el precio del producto es vender un concepto diferenciador: “No hay que ofrecer rebajas sobre rebajas para atraer clientes, cuando hay muchos productos, éstos pasan a segundo término y se venden aspiraciones, accesos a estilos de vida”, afirma el consultor empresarial.

No te limites: el secreto no consiste en mejorar lo que se hace, sino crear lo que a{un no se hace. Para lograrlo hay que ir contra los ‘sabelotodo’ que creen que lo único que funciona es lo que ya está establecido: “Hay que ir más allá, renovarse o morir”, dice Borghino.